�Quiero dejar p�blica constancia que la resultante del gesto de amplitud, de apertura y de nobleza presidencial, que convoca a una persona extrapartidaria, me conf�a la responsabilidad de condu-cir un sector de particular importancia para el crecimiento econ�mico nacio-nal.�
�A mi no se me ha exigido ni insinuado ning�n acercamiento de tipo pol�tico, sino que se me ha convocado a un acto patri�tico, para colaborar con un pa�s que ustedes saben, pasa por una de las peores crisis de su historia y que necesita la buena voluntad de cada uno de nosotros. En este sentido voy a aportar todo lo que tengo. �
�He dicho que vamos a intentar el creci-miento econ�mico en este importante sector. Sector que muestra, en el mundo, un vertiginoso crecimiento a�o a a�o, y que va a ser en poco tiempo m�s, tema n�mero uno del producto bruto mundial.�
�El Estado pasa por un mal momento. Y no es por esa raz�n sino por convicci�n que vamos a buscar la inversi�n priva-da. D�ndole fe, d�ndole confianza y d�ndole la mejor legislaci�n para que se sientan c�modos y seguros, para que se sientan defendidos de todo, entre ellos, de un estado que ha sido voraz, aplastante y avasallante de cualquiera de las iniciativas privadas. Resumo. Yo debo ser el encargado de la ejecuci�n de una tarea que se funde en la iniciativa privada. Debo desta-carlo, recalcarlo para que quede claro cu�l va a ser el pensamiento de esta Secretar�a. El Estado va a hacer de |
regulador, de armonizador, va a generar las leyes para poder caminar.�
�Proponemos ver a cinco millones de argentinos movi�ndose anualmente por el pa�s, aportando con su movi-miento a la agilizaci�n (del sistema) .�
�Los recursos son m�nimos, lo que hay es voluntad, lo que hay es poder. Yo voy a ejercer ese poder, que vale mucho m�s que el dinero. Y el poder ser� para alivianar, facilitar que la gente gane dinero. �
�La Secretar�a se compone de tres secretar�as: la de Turismo Social, la que se encargue del Turismo nacional e internacional, y la que atienda la instrumentaci�n econ�mica del siste-ma.�
�(El uno por ciento de lo recaudado de los pasajes internacionales) fue una de las cosillas que habl� yo con el doctor Brodherson, dici�ndole que no quiero s�lo el 1% sino que quiero el 3% y, que adem�s , que venga todo ac�. YO YA SOY GRANDE PARA QUE ME ADMINISTREN DE AFUERA.�
�Me gustar�a que ustedes me ayudaran a contagiar entusiasmo a este paisito nuestro tan aplastado. �
�(Sobre el tema del impuesto a los viajes internacionales) el que quiere viajar que viaje, es un pa�s libre, lo permite la Constituci�n, pero yo lo que quiero es que venga ac�. Viendo los numeritos de la Administraci�n P�blica del a�o 85 con 250.000.000 de d�lares en contra (pienso que) es un lujo que el pa�s no se puede dar.� |
�Pero m�s importante que no poner tra-bas al turista que sale del pa�s, es que no vamos a poner trabas para aquel que ingresa en el pa�s. Porque el pobre tipo que viene a pescar, lo desnudan en la entrada. Eso lo voy a conversar esta tarde con el Director de Aduana.�
�� estoy hablando de la alta responsa-bilidad del Estado, no de los hombres que han estado en estas tareas, que a veces han llorado su impotencia (�) . Ser�a imperdonable, con la autoridad y la responsabilidad y el limpio manejo de la parcela que me toca, que yo no haga lo que me corresponde.�
�� A partir de ac� qu� voy a hacer ? No s�. No s� si voy a ir ma�ana yo con el papel higi�nico que falta en el Hotel Internacional de Ezeiza. Pero capaz que lo tenga que hacer. �
�(A los proyectos que andan con media sanci�n) . No s� si los voy a compatibi-lizar o los voy a tirar. No s� . Pero yo quiero la mejor ley de turismo para la Argentina. �
�Adem�s de llevar el papel higi�nico, voy a hacer la ley de turismo. �
�De ninguna manera el turismo social puede destruir al turismo comercial o privado. Hay que tener mucho cuidado con lo que se hace.�
�Existe un desaf�o. Y ese desaf�o es que SIN DINERO EL PAIS DEBE PONER EN MARCHA UN SECTOR QUE SE LLAMA TURISMO.� |